From El Mundo Dinero (Spain)
3rd September 2004
ESPECIAL
¿CARIDAD, NEGOCIO O SECTA?
Humana, los jirones de una ONG
JOSE A. NAVAS
María guarda un buen montón de ropa en su armario que no se pone desde hace años. Aprovecha una cercana mudanza para hacer recuento y revisión de las prendas. Acaba con dos bolsas repletas de ropa que piensa tirar a la basura. Recuerda un contenedor, no lejos de casa, en el que se recogen prendas de segunda mano para ser enviadas al Tercer Mundo.
Lo que seguramente no sabe María es que el 'monopolio' de este 'negocio' de la ropa de segunda mano en España es de una "asociación sin ánimo de lucro que trabaja de un modo empresarial", según la definición de su director de Comunicación, Rafael Más, llamada Humana.
Lo que tampoco, posiblemente, conoce María es que Humana está siendo investigada por el Defensor del Pueblo y la Fiscalía General del Estado, a instancias de una denuncia presentada por OSI -una pequeña ONG de León-, por su supuesta relación con Tvind, una organización acusada de sectarismo y cuyo fundador, Amdi Peterson, se enfrenta a un juicio por evasión de impuestos y malversación de fondos en Dinamarca.
Petersen está acusado por las autoridades danesas de haber utilizado dinero público destinado a las 'escuelas de cooperación' de Tvind para su propio enriquecimiento. Diversos ex miembros de Tvind y periodistas extranjeros mantienen en una página 'web' llamada Tvindalert que parte de los beneficios obtenidos por la venta de ropa usada se destinan a mantener y enriquecer a esta "organización sectaria" y no a realizar proyectos para los más desfavorecidos.
Humana España se defiende
Por su parte, Humana España, que pertenece junto a sus 'hermanas' en otros países en una federación internacional conocida como Humana People to People, se defiende asegurando que ellos "nada tienen que ver con Tvind y Peterson y que realizan dos auditorías al año para demostrar que el dinero recaudado va a parar a proyectos benéficos en países subdesarrollados", principalmente a África, según Rafael Más.
No piensan lo mismo en la asociación española AIS (Asesoramiento e Información sobre Sectas), donde consideran que "los métodos de captación, el sistema de funcionamiento y el nivel de implicación apreciados en los miembros de Humana coinciden con los propios de los denominados grupos de manipulación psicológica o sectas coercitivas" y asegura estar en contacto con ex miembros de la asociación que lo prueban.
La ideología de Tvind tendría influencias maoístas y comunistas, según expertos en movimientos sectarios. Su actividad comenzó a finales de los 60 con la creación en Dinamarca de diversas escuelas para adoctrinar a jóvenes sobre los problemas en el Tercer Mundo. Las personas que trabajan en la organización, un colectivo conocido como 'Grupo de los Profesores', vivirían en comunidad compartiendo su salario en un fondo común y entregando todo su tiempo a Tvind.
Doble agenda
Miguel Perlado, psicólogo del equipo terapéutico de AIS, explica que "Humana sería la rama más externa y conocida de la organización". Ante la cuestión de cómo es posible que Humana lleve en España desde 1987 sin que nadie haya sospechado de sus supuestos "métodos sectarios", Perlado cree que se debe a "una doble agenda, en la que se busca cobertura de las instituciones públicas para legitimarse oficialmente y en la que se ocultan los verdaderos objetivos".
Tanto OSI como AIS coinciden en resaltar que Humana Tvind fue incluida en un informe sobre sectas de la Asamblea Nacional francesa en 1995, un extremo que Humana España no desmiente. Ese mismo año, la organización cesó su trabajó en el país, aparentemente por un escándalo de evasión fiscal.
Otra de las principales acusaciones que se le hace a Humana es la de captar a jóvenes por medio de sus programas de voluntariado en países desfavorecidos. Estos proyectos incluyen un periodo de seis meses de "aprendizaje", según lo definió Rafael Más, en escuelas de Dinamarca y Noruega. Tras estos meses, los alumnos pasan unos seis meses trabajando altruistamente en África.
Programas de voluntariado
Las fuentes críticas con la organización denuncian que las escuelas de Humana en Centroeuropea son las de Tvind y que allí se les intenta adoctrinar en los supuestos ideales sectarios de la organización. Además, subrayan que los voluntarios deben pagar por adelantado una alta suma por estos cursos y critican con dureza el aparentemente excesivo periodo de aprendizaje.
Asimismo, se resalta el hecho de que los voluntarios, una vez en África, se les deja a su suerte sin los suficientes medios para desplazarse con seguridad, sin atención médica y viviendo situaciones de riesgo.
Por su parte, el portavoz de Humana España afirma que todas estas acusaciones no tienen fundamento y que es falso que en esas escuelas se "le coma el coco" a nadie. Rafael Más reconoce, sin embargo, que sí es cierto que a algunos voluntarios "no les ha gustado" sus programas de colaboración.
Más asegura que todos en Humana son "personas normales" y achaca estas denuncias a que "existe un mercado importante de ropa de segunda mano" -él cifra en un 3% el porcentaje que la ropa usada representa en el total de residuos- y estas acusaciones son una buena manera de atacarles para desplazarles de este 'negocio'.
HUMANA, UNA ONG EN ENTREDICHO
JOSE A. NAVAS
Una de las principales objeciones que se realiza a la exportación de ropa de segunda mano a países en vías de desarrollo consiste en que se producen fuertes daños a las industriales textiles autóctonas.
La Federación Internacional de Trabajadores del Textil (FITTVC) cifra en varios miles los empleos que se han perdido a causa de esta práctica en estos lugares y defiende que la ropa se distribuya de manera gratuita.
FITTVC denuncia que la gran mayoría de estas exportaciones tiene un fin exclusivamente comercial y no brinda ningún tipo de beneficio, sino todo lo contrario, y acusa a estos comerciantes de transformar un acto caritativo y generoso en un negocio multimillonario.
Cáritas critica esta "solidaridad"
La organización solidaria Cáritas también apoya esta tesis. Ángel Arrivi, miembro del equipo de comunicación de esta ONG, explica que tras haber estudiado la realidad de estas actividades la organización se muestra muy crítica con la donación de la ropa de segunda mano.
Aunque Cáritas aún mantiene en algunas de sus delegaciones territoriales la recogida de ropa usada, Arrivi explica que no se hace para la exportación, sino para actuar en un ámbito doméstico y a pequeña escala.
Por su parte, en Humana España reconocen que existen informes contradictorios acerca del daño provocado en estos países y argumentan que nunca han trabajado en lugares donde existe una industrial textil importante.
Arrivi, sin embargo, sostiene que el criterio actual de Cáritas es de no compartir lo usado y de no fomentar la invasión cultural e industrial mediante estas exportaciones.
Asimismo, afirma que su organización comprobó de primera mano cómo diversas ONG, "algunas muy respetadas", trabajaban con esta ropa usada y cómo existían numerosas irregularidades y 'puntos negros' en este supuesto acto caritativo.
JOSE A. NAVAS
Empresa, secta u ONG (no recibe subvenciones públicas desde 1997), lo cierto es que la actividad económica de Humana España es significativa. Su estructura es prácticamente empresarial, ya que tiene 200 empleados y no trabaja con voluntarios -éstos sólo participan en los proyectos en países pobres- y sus beneficios no son, precisamente, escasos.
Humana obtiene al año unas ganancias de entre 800.000 y 900.000 euros, "que se dedican íntegramente a fines sociales" en palabras de Rafael Más, y tiene convenios de colaboración con cerca de 700 ayuntamientos en nuestro país.
Facturación
La organización factura alrededor de cinco millones de euros al año y posee unos 4.000 contenedores esparcidos por todo el territorio nacional en los que recogen 15.000 toneladas de ropa.
Contrariamente a lo que se podría pensar, esa ropa no se dona. Un 60% se vende directamente a empresas (traperías), mientras que el 40% restante se clasifica en tres centrales que posee la organización.
Tras la clasificación, de esas 6.000 toneladas, el 12% se vende en las 19 tiendas que Humana tiene en España (11 en Cataluña, siete en Madrid y una en Granada), mientras que entre el 10% y el 15% se desecha y el 30% se vende como material de reciclaje.
Envío de ropa a África
Entre el 35% y el 45% -unas 2.400 toneladas- se envía a países africanos, donde la ropa acabará también en tiendas para ser vendida a clientes o pequeños empresarios por muy bajos precios.
Rafael Más explica que sólo en "situaciones de emergencia se dona la ropa", debido a que es preferible vender a un precio simbólico que regalar ya que así "se generan puestos de trabajo (clasificadores) y se evita la creación de mafias".
Humana España afirma tajantemente que todo el beneficio generado por estas actividades se dedica a realizar proyectos de ayuda en países pobres, como Angola y Mozambique, donde desde 1993 se crean escuelas para formar profesores que fomenten la educación en zonas rurales. Otros progamas estarían dedicados a la sanidad, la agricultura o la prevención del SIDA.
Más asegura que desde hace diez años se realizan auditorías internas para atestiguar que ese dinero va a parar realmente a África y resalta que Humana tiene diversos convenios con los ministerios de Educación y Sanidad de los países donde trabajan.